El 10 de la gente
La vuelta de Macnelly Torres a Atlético nacional es una buena noticia para los hinchas del cuadro verdolaga
Por Christian David Martínez
Figura y bandera en cada uno de los equipos qué jugó, amado por muchos y resistido por otros, Macnelly Torres vive un romance particular con Nacional. Diferente a todos los equipos donde jugó, fue capitán, cosechó cuatro títulos y aparte le dio a la hinchada lo más importante de sus raíces: espectáculo, idiosincrasia verdolaga y base de su ADN.
Aparte de su exuberante talento, "Mac" facilita cualquier idea de juego en un equipo. Cuando el entrenador y sus compañeros deciden apoyarse en su talento, lo demás suele llegar por añadidura. Es un jugador que parece tener el mapa de la cancha en la cabeza, sabe cuando acelerar, cuando frenar, retroceder y cuando aguantarla.
A su técnica se le suma su inteligencia y entendimiento para manejar los registros del juego y los distintos momentos dentro de un partido. No tiene la necesidad de correr demasiado porque su velocidad está en la cabeza, sabe que el es el encargado de pensar, que para correr tiene a sus compañeros.
Es quizá un jugador de otra época, de aquellos que están en vía de extinción dentro de este contexto futbolístico en el que prima el físico antes que el talento.
Nacional viene de vivir un semestre opaco, no solo en cuanto a títulos; su juego fue poco agradable para la vista. Dentro de esta coyuntura la llegada de Macnelly es para "El Verde Paisa" como encontrar oro entre las piedras, rey del engaño que filtra balones donde nadie los ve, asegura la tenencia del balón y guarda recursos vitales como su gran pegada.
¿Qué mejor motivación para la hinchada verdolaga que traer uno de los mejores número 10 del país y baluarte del club?
Su presencia motivará al aficionado de Nacional y del fútbol a pagar su entrada con gusto- El gusto de ir a la cancha a ver dos partidos: el de Atlético Nacional y el de Macnelly Torres.